¨Una eventual reforma constitucional para unificar las elecciones del 16 de febrero y 17 de mayo del venidero año 2020, no surtiría efectos en las leyes de Partidos Políticos y de Régimen Electoral, aunque sí en el calendario electoral, donde se deberán reajustar las actividades administrativas y los plazos.
Correspondería a la Junta Central Electoral (JCE) reestructurar el cronograma para ajustar los plazos y hacerlo coincidir con lo que sería la nueva fecha de las elecciones.

Según el jurista Eduardo Jorge Prats, en caso de que se produzca un choque jurídico entre la Carta Magna y las leyes de Partidos y Electoral, “la Constitución reformada deroga cualquier disposición legal que le sea contraria”. Sostuvo que cualquier norma infraconstitucional que sea contraria, deviene en inconstitucional por efecto de la denominada “inconstitucionalidad sobrevenida”.
A su juicio, en caso de un eventual conflicto lo ideal sería de inmediato adecuar esas leyes a la Carta Sustantiva.

Para el expresidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Jorge Subero Isa, una reforma constitucional “surtiría un efecto transversal en todo lo que tiene que ver con las leyes relativas a las elecciones”.
Actores de la municipalidad plantearon recientemente que en una eventual modificación a la Constitución se unifiquen las elecciones municipales con las congresionales y presidenciales del 2020.

Plantearon que unificar estos procesos evitaría la realización de dos elecciones con una diferencia de tres meses en un mismo año, hecho que en las actuales condiciones podría acarrear problemas económicos y traumas políticos al país.

Fuente: Diario LIbre