El coordinador general de la Fundación Niños con una Esperanza, pastor Pablo Ureña, reclamó de las autoridades sanitarias gubernamentales poner en funcionamiento los quirófanos del Hospital Regional Infantil Universitario Doctor Arturo Grullón.

Asimismo, denunció que más de 1, 200 infantes de las 14 provincias del Cibao Central llevan más de un año esperando para que se les practiquen diferentes cirugías.

“Hemos venido al frente del Arturo Grullón a demostrarle a la opinión pública nacional con este paciente simulado que es el Gobierno, que todos sus órganos están podridos, que el paciente está moribundo y que ya tenemos que cambiar de Gobierno”, subrayó Ureña vestido con una bata de galeno y una mascarilla.

Precisó que la semana pasada estuvo en esta ciudad el director ejecutivo de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) y entregó varios quirófanos, pero que no están en servicio.
“Pero el desastre no solo es con los quirófanos, se necesita una nueva sala de cuidados intensivos y más médicos y enfermeras”, puntualizó Ureña.

De su lado, Raquel Rivera, coordinadora del movimiento feminista Hermanas Mirabal, se solidarizó con la protesta, indicando que decenas de niños no reciben las atenciones adecuadas para sus diferentes dolencias en el centro asistencial estatal.

“Nosotras como madres de familias exigimos la terminación de los trabajos de reparación del Arturo Grullón y además mejores atenciones y medicinas para nuestros pequeños”, sostuvo Rivera.

Desde el 2017 por una cirugía
Mientras que María Alexandra Cabrera denunció que sus dos hijos de 5 y 4 años de edad fueron diagnosticados con líquido en los testículos y que deben ser operados, lo cual no ha conseguido.

“Estoy viniendo aquí desde el 2017 y a mi hijo más viejo de 5 años se les hicieron los análisis y las sonografías y se determinó que necesita una cirugía para corregir ese problema, pero se alega que no se puede porque solo hay un quirófano funcionando”, subrayó Cabrera.

Indicó que no cuenta con recursos económicos para operar a sus dos pequeños en un centro de salud privado, por lo que espera los quirófanos sean puestos a funcionar cuanto antes.

El Arturo Grullón, al igual que el hospital regional José María Cabral y Báez, lleva más de cuatro años en reparación y remodelación por parte del Gobierno.

Fuente: Diario Libre