Santo Domingo.- Moradores del sector El Kilombo en el Café de Herrera vieron, una vez más, cómo la cañada de Guajimía se desbordaba causando inundaciones en hogares que tienen hasta cinco hijos.

Esta mañana, cuando el Listín Diario se trasladó al lugar, era imposible entrar con un vehículo. Fue necesario tomar una motocicleta que trasladara al equipo periodístico hasta El Kilombo, donde sus calles no están asfaltadas y caminar entre la basura es el diario vivir.

Tras las lluvias de anoche, la gente de El Kilombo se despertó nadando. Desde tempranas horas, cuando las inundaciones comenzaron, los residentes de este barrio empezaron a sacar el agua de sus casas con cubetas, y luego con una escoba y un recogedor.

La iglesia del área estaba llena de barro. Pasadas las 12 del mediodía, los feligreses seguían limpiando su casa de adoración.

Mujeres secaban sus colchones y en la mayoría de casas eran hoy característicos el “suape” y la escoba. Los niños caminaban en medio de la basura, no había quien no estuviese sucio de lodo.

A un señor, la cañada se le llevó sus gallinas. El motorista que acompañó al Listín Diario en el recorrido, tras la denuncia de una señora que trabaja en los alrededores de este medio de comunicación, guió al equipo periodístico también a Guajimía (cerca de El Kilombo) y lo primero que se vio fue un niño de dos años caminar en el piso de su casa que desde anoche está sucio de barro.

Un muro de block que se construyó hace unos meses en este hogar para evitar el acceso del agua cuando llueve, no impidió que se inundara.

El Kilombo está entre los escombros. Guajimía también. Pero con las lluvias de ayer, su gente perdió la tranquilidad aunque está esperando que los políticos “aprovechando la campaña” se den una vuelta por estos barrios para que conozcan de cerca su realidad, donde imperan las enfermedades como el dengue y la psoriasis que ahora, previsiblemente, se intensificarán.

Fuente: Listin Diario