Santo Domingo.- La mordedura de una mangosta o hurón no sólo encierra el riesgo de ser infectado del virus de la rabia sino también el de la leptospirosis, por lo que esta especie, cuya hábitat está garantizada en cualquier zona del país fruto de su rápida adaptación y reproducción, tiene capacidad de hacer daño no solo a los humanos sino a todo el ecosistema.

El hurón fue introducido a las islas del Caribe entre los años 1872 y 1880 desde la India con el propósito de enfrentar una plaga de ratas que afectada los cultivos de caña, el hurón, como se le conoce popularmente ha sido catalogado como uno de los invasores con mayor capacidad de deteriorar el ecosistema, explica el biólogo Luis Carvajal.

Esta semana en el país se registró la muerte de una señora de 77 años del municipio de Miches con diagnóstico de probable rabia humana tras ser mordida por un hurón y el año pasado se registró el fallecimiento de una mujer de 51 años en Santiago por esa misma causa.

Carvajal explicó que la Hispaniola fue la tercera isla del caribe donde se introdujo la mangosta y actualmente esa especie se ha convertido en una invasora a nivel mundial y es una de las grandes amenazas a la biodiversidad en muchos lugares, porque es un animal que come de todo, es omnívoro, aunque prefiere comer huevos, pollos, gallinas, aves, pero también come lagarto, culebras, ratones, cucaracha, arañas, cien pies, sapos, y donde no hay entonces come granos.

Adaptables

Señaló que en islas hace un daño muy grande porque esa es una especie voraz y extremadamente adaptable a cualquier condición por lo que es un eficaz depredador, al punto que pueden eliminar poblaciones completas de un tipo de aves o lagartos, sobre todo de especies de poblaciones muy pequeñas.

Tienen la ventaja, señala, de que la mayor variedad de especies venenosas que hay en el mundo, a las mangostas no las afecta por lo que se le utiliza incluso para controlar serpientes venenosas.

Explicó que la mangosta son depósito de la rabia que la transmiten los otros, y lo mismo ocurre con la leptospirosis porque su hábito alimenticio es que prefieren comer el cerebro de las ratas que donde está el virus. El hurón, agregó, es un animal que tose con mucha frecuencia y expectan los virus por esa vía.

Está presente en las zonas cañeras, sabaneada, es muy común en el bosque seco, pero se puede encontrar en lugares secos próximos a los humerales, sobre todo donde hay comida y poblaciones donde haya crianza de gallinas.

Fuente: Listin Diario